Con cierta frecuencia me preguntan a qué se debe mi afición a este sistema de productividad creado por David Allen. La principal razón es que, esencialmente, tiendo a ser desorganizado y me gusta hacer mis tareas con el menor esfuerzo posible.
Aunque no sigo el sistema ni al pie de la letra ni todo el tiempo (he tenido varias recaídas hacia los médanos de la desorganización), creo que la razón por la que siempre trato de seguir este sistema es porque GTD es adictivo. Y es adictivo porque está diseñado para dar reforzadores positivos en forma continua a quien lo practica.
Como recordarás de tus clases de psicología en preparatoria (a las que tanta atención les ponías, já) un reforzador positivo hace que una conducta se repita y es una consecuencia inmediata a una acción.
Por ejemplo, es un reforzador positivo que se prenda la luz después de que oprimes el interruptor, o que el carro se mueva cuando aceleras, o que tu mamá se ría de tus chistes. Si no ocurre la consecuencia que esperas, el evento entonces puede ser un reforzador negativo.
El sistema de GTD proporciona múltiples reforzadores positivos
Estos son algunos ejemplos de los múltiples reforzadores positivos que encuentro en GTD.
- El sistema utilizado en GTD para archivar documentos es limpio y elegante, y está diseñado para que el proceso de archivar sea inmediato.
- Te puedes deshacer de cosas que no necesitas, como papeles, notas, y mucha basura que suele acumularse en tu vida. Pocos placeres como ése.
- Puedes ver claramente el avance en diversos proyectos.
- Puedes saber exactamente cuáles proyectos no realizarás. Eso sí que es reconfortante.
- Tu escritorio permanece limpio. No más papeles que no sabes dónde poner. No más búsquedas innecesarias entre esas hojitas y papelitos que antes se apilaban en tu escritorio.
- Sabes que en tu bandeja de entrada está lo que tienes que hacer y tienes con detalle listas con todas las acciones necesarias para avanzar en algún proyecto en particular.
- El inbox de tu correo está vacío.
- Puedes tener un panorama completo de tu vida en un solo vistazo.
En serio, implementa Getting Things Done.







No sé si lo llamaría adictivo. Lo cierto es que después de unos meses llegará el momento en que ya no notas los efectos de GTD por que es lo normal.