negocios en internet, innovación y productividad. desde 1999.
Después de diez aÒos de padecer las pifias de Windows, finalmente hemos tomado la decisión, largamente postergada, de cambiar nuestros equipos a Macintosh.
Obviamente nunca podremos dejar de tener al menos un equipo con Windows para hacer pruebas. Pero muy pronto las máquinas de Windows tendrán un uso secundario aquà en la oficina.
Hoy llega la primera G4. Adquirirla no fue una decisión fácil. No será inmediata la transición. A final de cuentas, yo estoy sumamente acostumbrado a los equipos Wintel, además de que les he llegado a tomar cariÒo a ciertos programas que nos ahorran mucho tiempo, como el Powermarks y el Clipmate. Pero seguramente el cambio será para bien y nos hará mucho más productivos.
En cuanto a Windows, ya he tenido suficiente. No quiero pagar más por este sistema operativo que nació viciado de origen, construido sobre un sistema tan ineficiente que aÃ’o con aÃ’o requiere incrementar sus demandas de recursos de sistema, no solo por la malÃsima arquitectura base, sino para alimentar la espiral monstruosa del mercado. Lo siento. Yo no participo en ese juego.
No quiero pagar más por un sistema operativo que pronto intentará cobrarme un licenciamiento anual y no quiero pagárselo a una compaÃ’Ãa como Microsoft, que seguirá lanzando al mercado productos
llenos de fallas y de problemas de seguridad.
Para nosotros, el momento no puede ser más sincrónico: